Beneficios del Infrarrojo lejano
El infrarrojo lejano es una radiación que no se puede ver, pero sí sentir, ya que las ondas de luz transmiten calor cuando se ponen en contacto con un cuerpo. Las ondas del infrarrojo lejano tienen la capacidad de penetrar la superficie de casi todos los materiales orgánicos, y nuestros tejidos musculares y óseos no son la excepción.
El sol es una fuente permanente de producción de ondas de infrarrojo lejano; de ahí la importancia de recibir los rayos solares; ya que cuando los rayos de infrarrojo lejano penetran en los diferentes órganos del cuerpo, éstos se reactivan. Se fortalecen y se revitalizan debido a que los rayos infrarrojos regulan el flujo sanguíneo.
Normalizan todos los sistemas y mejoran el metabolismo aumentando nuestra energía. De esa manera se potencializa el sistema inmunológico, desarrollamos resistencia a las enfermedades y retarda el proceso de envejecimiento.